Cloudflare sufrió un fallo masivo hoy 18 de noviembre de 2025 a las 11:48 UTC que tumbó una parte enorme del internet mundial. La empresa habla de "degradación interna", "latencias" y "servicios afectados". La versión oficial es vaga. Pero el verdadero problema es más profundo: dependemos tanto de un solo actor que un estornudo congela al planeta digital.


Hoy, Cloudflare se cayó.

Y con ellos, también tu, yo, X, Canva, medio e-commerce, aplicaciones, juegos y plataformas que ni sabíamos que dependían de su red.

Los conspiranoicos ya están calentando motores.

Los técnicos están sudando.

Los jugadores de League of Legends —esos reyes del boludeo indignado— fueron los primeros en gritar.

Y Riot salió rápido: "Ya lo estamos arreglando".

Pero quieres saber la verdad así que...

Vamos por partes.


1. ¿Qué dijo oficialmente Cloudflare? (Spoiler: poco y nada)

Según el Status Page oficial, el incidente arrancó a las 11:48 UTC con esta frase tan técnica como inútil:

"Cloudflare is experiencing an internal service degradation."

Traducción al idioma humano:
"Algo se rompió adentro y no sabemos bien qué."

A partir de ahí, cada actualización fue un "seguimos investigando", "vemos errores", "latencias altas", "estamos mitigando problemas", "se están recuperando algunos servicios".

Lo más claro que dijeron fue:

  • Errores globales
  • Caída de WARP en Londres
  • Impacto en Cloudflare Access
  • Dashboard inaccesible
  • Bot scores afectados
  • Servicios recuperándose parcialmente
  • Arreglos siendo implementados sobre la marcha

Y finalmente, horas después:

"Implementamos un fix. Estamos monitoreando."

Una forma elegante de decir:
"Lo pegamos con cinta adhesiva. Crucen los dedos."


2. ¿Cuál fue la causa REAL? Vamos a hablar claro.

Esto es lo que se puede afirmar con certeza:

NO fue un ataque DDoS

Si lo fuera, Cloudflare lo diría instantáneamente. Es su orgullo profesional.

NO fue un fallo aislado

Demasiados servicios afectados al mismo tiempo.
Esto apunta a infraestructura central, no a un cliente puntual.

SÍ fue un error interno, probablemente en un despliegue global

Todo huele a esto:

Un update, una regla, un cambio de configuración o un servicio crítico que se empujó mal a producción.

Y cuando Cloudflare toca algo en producción...
se entera medio planeta.

SÍ hubo que apagar servicios para evitar más daños

Deshabilitaron WARP en Londres.

Eso no se hace por hobby.

SÍ hubo un "post-mortem" en camino

Lo dicen en la última actualización:
"Habrá un informe de incidente completo ASAP".

Que traducido significa:
"Déjennos limpiar un poco antes de mostrar el cadáver."


3. La verdad incómoda (la que no verás en ningún medio)

La caída de Cloudflare no es la noticia.

La noticia es esto:

Dependemos tanto de un solo actor, que cuando ellos fallan, el mundo entero se apaga.

Todo tu negocio, tu comunicación, tus ventas, tus sistemas, tus backups, tus accesos...

todo colgando de una sola empresa privada.

  • Una empresa que nadie eligió democráticamente.
  • Una empresa que no puedes auditar.
  • Una empresa que no te debe explicaciones.

Y una empresa que, como todas, también la caga.

La cuestión es esta: Cuando pones todos tus huevos digitales en la misma cesta, la caída no es "un problema técnico". Es una señal de dependencia peligrosa.


4. ¿Se muere Internet si cae Cloudflare?

No. Pero volvemos al '99.

Si mañana Cloudflare se apaga por 24 horas...
no desaparecemos.

Volvemos atrás.

Te lo digo porque yo lo viví.

En el '99, levanté un servidor con un Celeron miserable, un ventilador que parecía un helicóptero soviético y un modem de 56k.

Y con esa basura serví páginas al mundo.

Éramos nodos sueltos.
Semillas de información esparcidas por el planeta.

Internet era frágil, imperfecta, caótica...
y por eso era libre.

Y si hoy todo cae, volveremos a eso:
a nodos independientes, servidores caseros, redes paralelas, guerrilla digital.

La información siempre encuentra una rendija para escapar.

Porque internet no muere cuando Cloudflare cae.
Muere cuando tú no sabes sobrevivir sin él.


5. Los primeros en protestar son los que menos pierden (y está bien)

Los jugadores de League of Legends fueron los primeros en gritar.

Los reyes del boludeo indignado.

Los que, si no pueden flamear en mid lane, sienten que la civilización colapsa.

Pero miralo bien: Son la alarma emocional del sistema.

Los que lloran fuerte para que entendamos que algo se movió.

Y aunque parezca trivial...
esa indignación inmediata es la primera línea de defensa.

Porque si nadie protesta cuando cae un juego,
nadie protestará cuando caiga tu banco.


6. ¿Y si Internet se apaga de verdad?

Ahí sí cagamos fuego.

No es drama. Es literal.

No podrías enviar un email.

Ni cobrar. Ni pagar. Ni producir. Ni comunicar.

Ni comprar comida. Ni mirar un mapa. Ni autenticarte en nada.

Todo parado. Todo muerto. Todo quieto.

Un silencio digital que haría temblar hasta al más duro.

Volveríamos al lápiz, el papel y el fax, como si estuviéramos en un museo viviente de 1998.

Y sin embargo... no moriría nada.

Porque el apocalipsis tecnológico es mentira.

Si todo se apaga, volvemos atrás.

Renacemos. Como siempre.


7. La revista 35/60 (o cómo sobrevivir al apagón)

Si Internet se para de verdad, por ejemplo, este blog tendría que volver a ser una revista impresa semanal.

Como la antigua 13/20 argentina (sí, era para adolescentes, se nota).

La mía se llamaría 35/60 o algo así.

Y en lugar de fotos de Madonna desnuda (que sí, esa revista las publicó allá por el sur)...

pondría fotos de un robot azotando un humano.

Cuestión de morbos, se entiende.

Pero hablando en serio:

Si mañana tenés que volver a la imprenta, al correo postal, al teléfono fijo...

¿Sabés hacerlo?

¿O sos un cordero que tiembla cuando se cae un servidor?


8. ¿Qué hacer si tu negocio depende totalmente de internet?

Respirá hondo.

Y después, actuá como un Lobo:

  1. Sistemas redundantes.
  2. Backups fuera de la nube.
  3. Plan B sin proveedores únicos.
  4. Infraestructura distribuida.
  5. Pensar en resiliencia, no en comodidad.

Lo que Cloudflare rompió hoy...
es tu ilusión de seguridad.

Y agradece que haya pasado.

Los lobos necesitamos estos sacudones.


Internet no muere cuando un gigante se cae

Muere cuando tú te olvidas de cómo levantarte.

La descentralización no está de moda.
Está en nuestro ADN.

Miles de pequeños nodos.
Redes paralelas.
Guerrilla digital.

El conocimiento saltando muros como si fuera agua.

Hoy te pusiste nervioso porque X no cargaba.
Te dio ansiedad que Canva no abriera.
Te enojaste porque no podías jugar LoL.

No te culpo.

Pero míralo bien:
Tu dependencia quedó expuesta. Como la de todos.

Y ahí decide cada uno:

¿Sigues siendo un cordero que tiembla cuando se cae un servidor?

¿O te convertís en un lobo que sabe sobrevivir en cualquier terreno, digital o no?


El apagón de hoy fue una advertencia.

La próxima vez podría ser definitiva.

¿Estás listo?