Mira, es fácil: un negocio te enseña a los golpes. Y si no te dolió, no aprendiste nada.
Hoy justamente te voy a mostrar dos de mis innumerables cicatrices.
Dos errores caros.
Dos momentos en los que fui un cordero con carnet, pezuñas y sonrisa ingenua.
El primero me costó 10.000 €.
El segundo, 2.000 dólares y un ego roto.
Y el tercero… ese te lo cuento dentro porque casi me cuesta el negocio.
Hoy forman parte de mi arsenal.
Pero en su momento… fueron un puñal.
Porque cuando te hablo de mentalidad de lobo, no hablo de motivación.
Hablo de instinto.
Hablo de supervivencia.
Hablo de saber dónde están los pozos antes de caer en ellos… porque yo ya caí primero.
Hoy te traigo dos golpes que forjaron mi sistema anti-corderos.
Y lo importante no es la anécdota.
Es lo que tú puedes aplicar mañana para no perder dinero como un principiante.
La vez que 10.000 € desaparecieron porque quise ser “buena gente”
Te lo cuento rápido:
• Un evento.
• Un pedido grande de merchandising.
• Un proveedor con el que tenía mejores condiciones comerciales que un “amigo” empresario.
• Para hacerle un favor, lo compré yo desde mi cuenta cliente.
• Él me dio un cheque a 30 días.
• Rebotó como una pelota de playa.
Ahí perdí 10.000 € en un pestañeo.
¿La parte más absurda?
No me estafó un desconocido. Me estafó la sensación de familiaridad, eso que te hace bajar las defensas.
Eso también es ser cordero.
Tardé dos años en recuperar la mitad.
Cinco años más para recuperar el resto con intereses.
Hoy faltan unos mil euros... Una propina… pero una propina que arde.
Pero lo peor no fue perder el dinero.
Fue darme cuenta de que yo había facilitado mi propio atraco.
¿La lección?
Te la dejo en limpio: La confianza es un contrato financiero. No se regala. Se protege.
Y ahora te dejo el sistema práctico para que no caigas en esto nunca más.
Sistema Anti-Cordero #1: Cómo blindar acuerdos entre “amigos” (aunque duela)
- Todo favor tiene que tener un documento
Un mail.
Un acuerdo.
Un precio.
Un plazo.
Un recordatorio.
Los lobos no confían en promesas.
Confían en trazabilidad. - No permitas que nadie “use tu estructura” sin pago por adelantado
Esto incluye:
• tu cuenta cliente,
• tu agencia,
• tu servidor,
• tus proveedores,
• tus descuentos,
• tu reputación.
Si te piden “prestado” tu capital simbólico o comercial, COBRA. - Si alguien paga con cheque, ya perdió el derecho a pedir favores
Un cheque es un riesgo.
Un cheque a 30 días es una ruleta rusa.
Un cheque sin fondos… es una declaración de guerra. - Alineación de incentivos
Si tú arriesgas, ellos arriesgan.
Si tú adelantas, ellos adelantan.
Si tú pones tu reputación, ellos ponen dinero contado.
Los 2.000 dólares que le regalé a un desconocido en Facebook
Esta historia es peor porque mezcla inocencia, ignorancia técnica y exceso de entusiasmo.
Compré 2.000 dólares en productos cosméticos en Estados Unidos.
La idea era simple: importarlos, venderlos en Europa y hacer un margen decente.
El problema: la cosmética en Europa es un campo minado legal.
- Certificados. Laboratorios.
- Notificaciones sanitarias.
- Auditorías.
- Documentación REACH.
- Etiquetado obligatorio.
- Registros de seguridad.
- Pruebas clínicas.
- Autorizaciones de importación.
Cuando hice números entendí que traer ese lote me costaba entre 3 y 5 veces más que la mercancía.
Así que tomé una decisión práctica: lo regalé.
Sí. Literalmente.
Busqué un perfil humilde en Facebook que viviera cerca del almacén.
Se lo di todo.
Prefería eso antes que dejarlo morir en manos del operador logístico o quemarlo en trámites absurdos.
Aprendí más sobre “negocios internacionales” en esa semana que en diez cursos de import-export.
Sistema Anti-Cordero #2: Cómo evitar perder dinero comprando sin validar
Aquí viene el valor real: el sistema que ahora uso antes de invertir un euro en productos físicos.
- Verifica el marco legal ANTES de comprar
Es un paso. Diez minutos. Evita miles en pérdidas.
Pregunta: “¿Este tipo de producto requiere certificación especial en el país donde lo venderé?”
Si no sabes → no compres.
Si dudas → no compres.
Si la respuesta es “depende” → no compres. - Calcula el costo logístico total, no el costo del producto
Incluye:
• aduanas,
• aranceles,
• almacenaje,
• transporte,
• inspecciones,
• certificaciones,
• tasas,
• documentación.
Tu margen no es el precio de compra.
Es el precio de compra MÁS el precio de entrar al país. - Justificación de origen
Si no puedes demostrar origen con papeles oficiales… no sirve. - Valida con alguien que ya importe ese rubro
En 2025 no existe excusa.
Hay grupos, foros, contactos, comunidades.
Pregunta.
Paga una consulta si hace falta.
Te saldrá infinitamente más barato que equivocarte. - Nunca importes productos donde la normativa es más dura que el margen
Cosmética.
Suplementos.
Electrónica.
Productos médicos.
Sistemas de iluminación.
Cosmética otra vez. (Lo repito porque sí: cosmética es un infierno.) - Regla del piloto
Nunca compres el lote completo sin hacer primero un pedido mínimo de prueba.
Cosmética, productos físicos, imports… siempre hay un “modo piloto”.
Si el proveedor no acepta pedidos de prueba, YA tienes tu respuesta.
El corazón de este artículo
Quiero que entiendas algo que nadie dice: Los lobos no nacen lobos. Se hacen.
Y el precio de convertirse suele venir en forma de factura.
Tú estás aquí —en la Manada— para reducir ese coste.
Para aprender sin sangrar tanto.
Para usar mis errores como tu brújula.
Acción recomendada para la semana
Haz una auditoría de tus últimos 10 movimientos empresariales:
- ¿Cuáles hiciste por confianza?
- ¿Cuáles sin validar?
- ¿Cuáles sin documentación
- ¿Cuáles sin entender el marco legal?
- ¿Dónde asumiste cosas en vez de confirmarlas?
- ¿Dónde actuaste como cordero cómodo en lugar de lobo cauteloso?
Te prometo algo: Hacer esta auditoría te puede ahorrar miles de euros este año.
La cuestión es esta: A veces, el emprendedor que se cree invencible es el primero en caer.